El ladrón de almas

El ladrón de almas

sábado, 31 de agosto de 2013

Poema: "Cuando enfureces", de María del Pino.



"Cuando enfureces"




El furtivo fulgor ardiente
de tu corazón sereno
calma cualquier tempestad
que ose con indignos ojos
tu hermoso cuerpo mirar.

Mas, una vez que enfureces
por el daño causado con creces,
clavas tu fiero diente
en la herida sangrante
para dejar que tu veneno
carcoma la infame maldad
que decidió tu alma destrozar.

                                             María del Pino



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Por María del Pino.
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viernes, 16 de agosto de 2013

"Buscando la felicidad", de María del Pino.

A todo aquél al que le han querido cortar las alas
y ha luchado, se está esforzando, por sus sueños,
metas, objetivos... En resumidas cuentas, dedicado
al que se levanta cada día intentando alcanzar sus
aspiraciones más íntimas, sin dejarse vencer.






     Aunque soy un joven hombre, mi alma llegó a pesarme como si se tratase de la de un viejo que ya ha vivido más de cien años. Un buen día, desganado y desmotivado, me acomodé en un rincón de mi insípida alma para reflexionar sobre mi vida, los problemas, la política, las personas de mi entorno, mis ilusiones perdidas... En principio, solo encontré vacío. Eso, reconozco que me dolió bastante. No había oportunidades para nada. Mirando el tema laboral... ¿Quieres montar tu propio negocio? Vetado si no te avala nadie, o no tienes dinero para aventurarte. ¿Quieres trabajar para otro? Necesitas estudios. ¿Los tienes? No. Pues necesitas dinero para estudiar y si no tienes, no estudias. ¿Sí los tienes? Necesitas experiencia. Raro, pero, ¿lo cumples todo? Con la crisis no hay trabajo, o... hay para otro que sepa lo mismo que tú y le puedan pagar menos porque NO tiene tu grado. Así, aun con un magisterio y unas oposiciones hechas y aprobadas con bastante nota, te ves de pizzero, repartiendo pizzas en la moto, o en un burger, sirviendo comida rápida para hoy porque para mañana estarás en la calle. Pasado, simplemente te verás en una tienda de ropa en la cual jamás habrías entrado por voluntad propia...

     Oh... Por desgracia, había un gran estanque fangoso en mi espíritu. Justo en el lugar donde se encontraban mis sueños, objetivos e ilusiones. Además, el agua estaba plagada de tiburones que querían destrozarme. ¿Y la supuesta tierra firme?... ¡Oh! Ahí las hienas me esperaban como cada día. ¿Y, en el cielo? Los buitres también me aguardaban ahí. Sí...
     Sabía que fuese adonde fuese (una tienda, otra, un burger, una pizzería, un bar, un restaurante, de maestro en un colegio gracias a la bolsa...) todo iba a ser oscuro. No había un futuro feliz para mí por ese camino. Toda mi alegría era tan incierta...
     La familia me dio de lado cuando le conté mis verdaderos deseos y mis amigos desaparecían cuando lo intentaba. Incluso las ilusiones de que prosperase el país, y de que hubiese nuevas esperanzas para la gente como yo, fueron destruidas a traición por ese atajo de políticos que no hacen bien su trabajo y se llenan los bolsillos de pasta. ¿Qué me quedaba? ¿Qué  nos queda en estas situaciones? La esperanza. ¿Y si nos la han destrozado?
     Soy una persona frágil y soñadora, como todos los que dicen que son de mi "especie"... Los "normales" nos restriegan con constancia que somos diferentes, que no vemos la realidad, que solo hacemos "eso": "soñar despiertos"...
     El hostigado terreno amoldó muchos baches para mí. Entre badenes, rotondas, semáforos incansables y estrés de los atascos con gente indeseada al lado... no había quién viviese tranquilo, feliz.
     En ese rincón de mi alma me encontraba solo, viejo, hastiado de hacer siempre lo que los demás veían bien que hiciera. Como ellos decían: "lo mejor para mí"... Pese a mi soledad de esos reflexivos momentos de ruina personal, al menos, me sentía más a gusto, más libre que nunca. No me gustaba (ni gusta) estar rodeado de esa gente tóxica que me impedía ser feliz con sus "consejos", los cuales, sin darse cuenta... más que eso eran riñas y quejas constantes. Siempre decían, recalcaban, e incluso se enfadaban argumentando con el ceño fruncido, cosas como: "no puedes hacerlo porque no lo lograrás", "eso es una estupidez", "debes vivir en la realidad, ¡no esperar milagros!", "eso no te va a dar de comer", "es una pérdida de tiempo total", "demasiado difícil e inútil como para intentarlo"...
     Ese día lo había dejado todo atrás. La novia, el trabajo, los amigos... Aunque ahora dudo si alguna vez debí llamarlos así... Nunca me apoyaron. Ni se interesaron por mí realmente... (Ahora lo veo claro)
     Cogí mi vieja guitarra del trastero, aquélla con la que tanto soñé. Le quité la mugrienta capa de polvo y salí a la calle con ella. Busqué un parque solitario en el que seguir pensando. La puse frente a mí y la observé fijamente. Al principio, con melancolía. Luego, con alegría, borrando así todo rastro de tristeza. La música fue mi sueño, mi vida... Según esos que nunca confiaron en mí: un pasatiempo, un hobby... Algo que hacía y hago bien, pero que no me daría de comer, ni mantendría mi hogar...

(     Es tan difícil ser feliz así... Es tan patético vivir tu vida como los demás quieren que la vivas... ¿No creéis?  )

     Volví a mirar hacia ese enfangado estanque lleno de tiburones. Mordían con ansia mis aspiraciones. Devoraban mis objetivos y se tragaban mis sueños. Al fin y al cabo, todo eso es lo mismo, ¿no?...
     Abracé la madera que sostenía entre mis manos, me aferré a su cuerpo flamenco. No quería volver a perderla. Ha sido, en realidad, mi única amiga. La guitarra nunca me abandonó, aunque yo la llevase a un trastero para que criase polvo durante casi un año...
     Frente a mí, había una joven muy apenada dándole de comer a las palomas. Tenía los ojos rojos. Creí que, tal vez, la hubiese dejado el novio. Al verla tan hermosa, no imaginé que su vida fuera tan patética como la mía...
     Toqué unos acordes para afinarla. Sonaba tan bien que parecía que no había transcurrido ni un solo segundo de separación entre mi querida amiga y yo... Tanto tiempo en el trastero, abandonada por mí y los asquerosos prejuicios de los demás (y míos...) y seguía respondiéndome. Seguía haciéndome sentir vivo, haciéndome sentir yo mismo.
     Comencé a tocar y a cantar con el corazón, sin que nadie me impidiese dejar fluir lo que me apasiona. Simplemente cerré los ojos y me dejé llevar:

Azul es el cielo que hoy brilla
Azul como un alma sencilla.
No dejes que tus miedos venzan.
No dejes que los monstruos vengan.
Tu alma libre alcanza la felicidad,
tu alma libre de vanidad...

Oh... No sé qué demonios es vivir,
ni tan siquiera puedo sentir
qué se esconde dentro de mí,
si no es por ti.

¡Maldita agonía!
Maldita alma mía
Dejadme amar a mi guitarra
sin decirme, con desgana,
que vivo montado en una parra.
....


     Seguí cantando hasta que la luz brilló en mi corazón y encontré mi camino. O, mejor dicho, decidí liberar el fuego que encerré ardiente en mis venas.
     Al abrir los ojos, un grupo de gente me aplaudía. No sé si serían veinte... No recuerdo si, quizás, fueron quince o treinta. No me importó. Como si solo hubiesen sido dos o tres. Lo que me llenó fue que era mi primer público, mis primeros aplausos, mi primera lágrima feliz ante sus emocionadas respuestas. Entre ellos, un hombre se acercó y me extendió una tarjeta. Me ofrecía trabajo como telonero para probarme y... posiblemente, en un futuro no muy lejano grabar mi primer single. Las piernas me temblaron. El caballero pertenecía (y aún pertenece) a una gran discográfica del país...
      Tragué saliva. Estaba aturdido, sorprendido.
    Una vez que todos se dispersaron, se acercó a mí la chica del banco de enfrente para felicitarme. Parecía tímida y sencilla. Con admiración, me auguró un próspero futuro. Nos hicimos amigos. Al tiempo, en sus ojos vi lo mismo que en los míos: ilusión. Parecía que ambos encontramos lo que habíamos estado buscado. Por ello, me decidí. Por ello, agarré su mano y mi guitarra y salté al estanque lleno de tiburones.

     Ahora solo puedo decir que, pasado el tiempo, soy feliz...





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Por María del Pino.
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jueves, 8 de agosto de 2013

Poema: INFIEL 浮気者 (Uwaki) , de María del Pino.


Traducción y adaptación de Antonio Duque L.
Corrección: Natsumi Kuroiwa.

1-Original de María del Pino.
2-Japonés.
3-Japonés en Romanji.
4-Adaptación.



INFIEL 浮気者 (Uwaki)



Eres como la fría sangre que emana de mi herida
→あなたは私の傷から湧いてくるつめたい血のようなものだ
→anatawa watashino kizu kara waitekuru tsumetai chi no youna mono da
Eres como la fría sangre que fluye de mi herida

como la sanguijuela que absorbe lentamente mi vida
→私の命吸い込む蛭のようなものだ
→watashino inochi suikomu hiru no youna mono da
Eres como la sanguijuela que absorbe mi vida

Vas vistiendo mi piel con grandes llagas
私の体傷おうじょにしているね
watashino karada kizu ou yoni shiteirune
Estás cubriendo mi cuerpo de heridas

con tus infidelidades provocadas.
浮気もくわえちるじょね
wakimo kuwaiteirune
y además añades infidelidades

Vas supurando tu veneno en mi corazón
→私の心にあたなの毒注いでいる
→watashi no kokoroni anatano doku sosoideiru
En mi corazón vas instilando tu veneno

acostándote con otras sin contemplación.
→遠慮なしに他の女と時間過ごして
→enryonashini hokano onnato jikan sugoshite
mientras pasas el tiempo con otras mujeres.

Vas matándome con tus golpes emocionales 
→感情的な暴力で私を殺しているね
→kanjyoutekina bouryokude watashi wo koroshiteirune 
Me estás matando con tu violencia emocional

mientras te dedicas a penetrar otros umbrales.
→その間によその家に潜んでいる
→sonoaidani yosono ieni hisondeiru
mientras te escondes en otras casas

Te crees que vivo en un incrédulo engaño
→あなたは私が何も知らないと思っているよね
→anatawa watashiga nanimo shiranai to omotteiru yo ne
Piensas que yo no sé nada.

pero vas a ser tú quien ahora sufra mi daño.
私の復讐待ちなさい
watashino fukushu machinasai
Pero espera mi venganza

Vas a descubrir que ya no vivo en la inocencia
→私はもう無邪気なお姫様ではない
→watashiwa mou mujyakina ohimesama dewanai
Ya no soy una princesita inocente

y que se agotó lo que me quedaba de paciencia.
→私の忍耐が限界だ
watashino nintaiga genkai da
Mi paciencia está llegando al límite.



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Por María del Pino.
Traducción al japonés: Antonio Duque L.
Corrección: Natsumi Kuroiwa.

sábado, 27 de julio de 2013

"Wuemby. El gato curioso", de María del Pino (Primeras páginas)




PORTADA:



CONTRAPORTADA:


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     Hoy, el gatito se levanta muy contento y entusiasmado de la siesta. Dando brincos de ilusión, se va a cenar. Soraya le ha preparado todo un banquete. Tras acariciarlo y darle un beso en la cabeza, se marcha y lo deja solo para que pueda comer tranquilo.
Una vez que ya se cree solo, mira hacia un lado y hacia otro con mucha cautela. "No hay nadie", se dice entre risitas mininas. Entonces, maulla con suavidad:



-¿Puedo salir ya? - se escucha una vocesilla finita a lo lejos.
-¡Sí, Piki! -dice Wuemby muy ilusionado-. Ya puedes venir.

     


 –¡Oh! ¡Gracias, Wuemby! –empieza a dar grandes saltos de alegría.
   Mientras lo coge con sus pequeñas patitas delanteras, el chismoso gato se pone a hablarle a su amigo el ratón a la vez que come.


–Además, las desgracias vienen juntas –comenta muy serio.

–¿Es que te ha pasado algo a ti? –se preocupa el pequeño.

–No, pero creo que Pavarotti, el canario del primero, se ha quedado afónico. Todas las mañanas salgo a escucharlo cantar antes de hablar con Pelusa, la gata del segundo, y esta vez no ha cantado.

–A lo mejor no tenía ganas... –Piki se acicala las orejas. Ya ha terminado de comer.

–No lo sé... En realidad, llevan días raros. Se esconden.

–¿Por qué crees eso? –el ratón se rasca la nariz.

–Todos parecen ocultar algo –Wuemby susurra en su oído.

–No creo. ¿Ocultarte algo a ti? ¡Imposible! –se ríe.

–Sí. Esta tarde, antes de ir a echarme mi siesta, he ido a escuchar la conversación de Pelusa y Lametones, pero cuando me he asomado a chismorrear, ¡se han callado! –exclama horrorizado.

–Se les habría acabado la conversación –resuelve Piki.

–No, no... Piki... Creo que no me quieren. Ya no me dejan espiarlos. Apenas me entero de los cotilleos –Wuemby parece triste y desolado– ¡Oh, Piki! ¿Qué he hecho yo para merecer este desprecio? –dramatiza con un poco de llanto.


–Que no pasa nada –le calma el ratoncito subiéndose a su lomo y dándole unas palmaditas.

–Vale –vuelve a sonreír– ¿Y dónde vas ahora?

–A ver a Pelusa –responde.

–¿Y de qué vais a hablar? –el gato pone ojos curiosos.

–De nada.

–¿De nada? –se extraña.

–Sí, le preguntaré cómo está y me iré. Tengo cosas que hacer.

–¿Qué cosas? –vuelve a indagar el gato.

–¡Oh! ¡Wuemby! Deja de ser tan chismoso que eres muy pesado –el ratoncito parece disgustarse.

     El minino, afectado y dolido, se lleva una patita al corazón y traga saliva. Las palabras de su mejor amigo le han hecho mucho daño. Siempre ha sido un gato cotilla. Nunca lo ha podido evitar. Además, todos en el bloque lo saben y siempre le dejan inmiscuirse en sus conversaciones o chismorrear. Hasta el día de hoy, su excesiva curiosidad había sido aceptada.
    Piki se acaba marchando. Se ha despedido con un simple: “mañana no puedo venir a verte, así que ya nos vemos pasado mañana”.
     Wuemby está muy afectado. Mañana será su cumpleaños y había pensado que podían pasar el día juntos como los mejores amigos. ¡A lo mejor, su amistad ha llegado a su fin! Nada más pensarlo, se horroriza. No. No quiere que Piki deje de ser su amiguito por nada del mundo.


     El minino camina mustio hacia el salón. Allí, se sienta junto a Soraya. Por suerte, le deja escuchar su conversación telefónica. ¡Menos mal que ella sí actúa con normalidad! Antes de dormir, lo lleva a la báscula. ¡¡Ha adelgazado un kilo!!. Wuemby es un gato muy gordito. Pesa alrededor de los diez kilos, así que, verlo adelgazar, significa que algo no va bien. Soraya esa noche lo arropa con su mantita y le canta una nana.
     Wuemby entra en un profundo sueño...



 Abre los ojos de par en par. Está escuchando a Pavarotti cantar. Corre como una gacela hasta la ventana. Allí ve a Pelusa, a Lametones y al canario.

–Buenos días, chicos –saluda muy alegre.

–Hola –responden al unísono un poco apagados.

–¿De qué hablábais?

–De nada –responde Lametones.

–¿Qué cantabas? –cuestiona Wuemby a Pavarotti.

–¿Yo? Priiii... Nada –dice antes de entrar en su casa y meterse en la jaula.

–¿Qué le pasa? –mira a Pelusa.










     De pronto, escucha la voz del ratoncito por el patio. “¿Qué hace Piki aquí?”, se pregunta muy extrañado. Vuelve a correr como un galgo hacia allí.






Si quieres saber qué más le ocurre al pequeño Wuemby y por qué sus amiguitos le tratan así, lo puedes leer en el libro de papel (contiene dibujos en blanco para colorear a tus personajes)

Para conseguir el libro, consultar en:
distribucionesmomo@gmail.com

Síguelo en Facebook: 











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AVISO LEGAL: TANTO EL CONTENIDO DE ESTE LIBRO, COMO SUS ILUSTRACIONES, ESTÁN PROTEGIDOS POR EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL.


martes, 23 de julio de 2013

Relato (libro Relatos Profanos): "Mujer", de María del Pino.

A ti, mujer...


Mujer





          Porque yo te quiero a ti, mujer. Quiero tus ojos, tu pelo, tu risas y caricias. Porque yo solo te deseo a ti, mujer, madre de mis hijos, musa de mis sueños, reina de mi corazón. Y es que más que a ti, no amo a nadie, mujer, Diosa de mi vida, dueña de mis desvelos... Dama que mis llantos ve, que mis miedos espanta y que mi amor por ella realza. Te adoro a ti, mujer, por tus riñas y tu piel, por tus enojos, por tus reproches, por todas y cada una de tus noches a mi lado. Y es que, como yo te añoro a ti, mujer, no lo hace, ni lo hará, nadie. Porque tus pupilas me dan visión de realidad y futuro, porque tus manos me dan de comer y de beber, porque... igual no hay ninguna que me haga sentir que, como tú, solo hay una. Tú, mujer, única y sincera, amor que me dio la vida y que, a su lado, me vio crecer como un hombre enamorado.





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Por María del Pino.
Libro: Relatos Profanos.
Todos los derechos reservados.

sábado, 20 de julio de 2013

Relato (libro Relatos Profanos): "Sentimiento Natal", de María del Pino.

          Entre todos los relatos de mi cuarto libro (22), hice dos o tres que reflejaban algo de mí. Uno de ellos fue este relato. Aquí os lo dejo para que le echéis un vistazo y, por supuesto, para poder compartirlo con mis paisanos (y no paisanos) que deseen leerlo. Unos lo llamaron ODA... Yo lo llamé: "SENTIMIENTO NATAL".

Con cariño, se lo dedico
 a Antonio Rufián,
a Córdoba,
a los cordobeses
y a los miembros del grupo
"siéntete orgulloso de ser cordobés".








GRACIAS...


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Por María del Pino.
Libro: Relatos Profanos.
AVISO LEGAL: Todos los derechos reservados. ©María del Pino

domingo, 7 de julio de 2013

RECETA: "Tarta Campo Azahar".








Muy buenas, amigos. Como ya sabéis algunos, otra de mis pasiones es la cocina. Y, aunque la literatura y esta parezcan dos cosas inconexas, sin relación aparente, para mí tienen algo que las une. En muchos de mis libros hablo sobre comidas, el hambre que tienen algunos personajes, los caprichos alimenticios, etc... Y mientras cocino también me inspiro y relajo. Así pues, por petición de muchos miembros de mi página en Facebook, aquí dejo esta receta. Sé que la esperada es la tarta de Oreo, pero hasta que la haga de nuevo, aquí os dejo con la tarta "Campo Azahar". Hoy, especialmente, se la quiero dedicar a todos los que me siguen en Facebook para demostrarme su apoyo día a día (https://www.facebook.com/pages/Mar%C3%ADa-del-Pino-Pozo/199341593411834 ) .



Ingredientes:


500 g. de nata para montar.
2 láminas de gelatina.
100 g. de azúcar.
2 cucharaditas de aroma a azahar.
3 yogurt naturales de 125 cl.
Colorante azul
Galletas
Mantequilla
Algo para decorar (en este caso, cerezas)





Paso a paso:






Base:

Antes de hacer la mezcla, cogemos galletas al gusto con cantidades al gusto (a mí me gustan mucho, así que puse bastantes aunque no se aprecie) y las trituramos hasta hacerlas polvillo. A continuación, derretimos en un cazo (o al microondas) la mantequilla y la mezclamos hasta formar esa pasta que tanto nos gusta (es mejor quedarse corto en manteuilla e ir añadiendo conforme veas que vas necesitando). Yo, aquí, le he puesto bastantes gotitas de colorante azul líquido, el cual, combatiendo con el amarillo de las galletas y de la mantequilla, ha quedado verde, como quería para representar el campo.
Cuando ya esté terminada, la dejaremos bien extendida sobre su molde (a mí me dio para uno normalito y dos pequeñitos). Ahora solo queda meterla en el frigorífico mientras hacemos la crema.

Crema:

Primero, ponemos las dos láminas de gelatina en un pequeño recipiente con agua para hidratarlas.
Por otro lado, añadimos a la nata (la cual debe estar bien fría) los cien gramos de azúcar y la montamos.
Al baño María, disolvemos la gelatina en esencia de azahar(si se tiene microondas, en tres minutos estará más o menos listo, yo lo hago como ya he dicho).
Una vez que ya tenemos la gelatina disuelta,  la echamos en un bol grande para mezclarla, poco a poco, con los tres yogurt.
Nota: como consejo, batir primero los yogurt en sus envases para ponerlos blanditos. Después, echarlos en tres golpes e ir removiendo muy bien para que la gelatina no espese y salgan grumos.
Una vez ya terminada la mezcla en el bol, vamos adjuntando la nata montada con movimientos envolventes para que no pierda la textura, ni el aire de su interior (SIEMPRE POCO A POCO).

Antes de echar el colorante azul nuevamente para darle ese toque de cielo, aparté un poco de esta apetitosa masa en un bol para darle dos tonos. Al que contiene más, le he puesto azul y lo he mezclado de igual forma (movimientos envolventes). Paciencia. Puede llegar a desesperar un poco si hace el calor que hacía en mi cocina, pero cuando se extiende el colorante, queda estupendo.

Finalmente, volcamos en el/los molde/s. Extendemos bien y la metemos en el frigo 10 o 15 minutos. Tras ese tiempo (también metí previamente la otra masa en una manga pastelera) la sacamos para ponerle la pálida encima. De ese modo, ya no se mezclarán. Lo de la manga ha sido para darle un toque diferente al de la copa. En la tarta, no me ha hecho falta. Con una espátula o cuchara queda listo.
Para darle un toque más bonito y, ¿por qué no decirlo?, rico, como bien veis, he triturado unas galletillas para espolvorearlas por encima (recubierto por completo queda menos bonito, pero muy rico. Obviamente, si se hace así, no haría falta el paso de separar las dos masas de crema).

Ahora, a meterla en el frigorífico una vez más. Solo queda esperar al día siguiente para que esté completamente a punto y... ¡¡LISTO PARA COMER!!





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Por María del Pino.

lunes, 24 de junio de 2013

Poema: "Mis mariposas", de María del Pino.

A todas esas personas que
aprendieron a no jugar con
el corazón ajeno.



Mis mariposas



Escalé las cumbres más hermosas
para cazar todo tipo de mariposas.
En algunas cuevas llegué a entrar,
incluso varios días, en ellas, dormitar.

Azules cielos de terciopelo,
o tormentas con sabor a caramelo,
acariciaban mis noches en vela,
o me arañaban con sus uñas de seda.

Múltiples de esas mariposas
me devoraban deseosas
y, de mi pasión, ansiosas.
Otras, en cambio, comían de mi mano,
haciéndome creer su completo amo.

¡Ah! También recuerdo aquellas estrechas.
¡Qué fieras estaban hechas!
En principio, se me resistían,
y luego en mi cama ardían.

Antaño atrapé dulces mariposas
sin ponerme con ellas las esposas.
Encumbré cada cima de montaña
con mi labia y buena maña.

Sin embargo ahora todo ha cambiado
y se ha transformado mi hado.
El cazador, al fin, por una ha sido cazado,
y, con su propia moneda, le han pagado...

                                                                                       María del Pino.





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viernes, 21 de junio de 2013

Poema: Extraños, de María del Pino.

Como siempre digo: sabéis que no soy poeta, sino novelista.
Espero que estos "extraños" sentimientos os gusten (y no os ocurra esto, claro...).




Extraños:


Sin tu dulce verso
mi universo
quedó derruido
por el paso de los años.

Y desnutrido
mi corazón
(aventurero y aburrido),
por la sinrazón,
nos convertimos en extraños.

Ahora el olvido borró,
lo que una vez el amor unió.
                             María del Pino.



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Por María del Pino.
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lunes, 17 de junio de 2013

Entrevista en "Al día" a María del Pino sobre "Wuemby. El gato curioso".



Aquí os dejo la última entrevista que me han hecho en "Al día" (Una Mezquita), programa de Josehouse, un sol. Ya sabéis, yo, como siempre, con mis nervios ante las cámaras, así que disculpadme. (13/06/2013)





Primera parte:




Segunda parte:



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